Hace unas semanas Octavia Nasr fue despedida después de 20 años de trabajar
para CNN como editora de asuntos de Medio Oriente. A ella se le pidió que
abandonara la cadena de noticias por haber expresado una opinión a través de
twitter. 
"Es triste conocer la muerte e Sayyed Mohammed Hussein Fadlallah, uno de los gigantes de Hezbolá, al que respeto mucho" fue lo que publicó en la red social.
A raíz de esa noticia, uno de los editores del diario en el que laboro lo mandaba a todos los y las periodistas que sabe usan las redes sociales. El "asunto" del mensaje era "OJO", así, en mayúsculas y trataba sobre el despido de Nasr.
Más allá de discutir si Octavia hace bien o mal al admirar o respetar al clérigo libanés, hago la pregunta a quienes lean este blog: ¿los periodistas podemos expresar nuestros sentires u opiniones?
A los periodistas se nos repite que somos periodistas las 24 horas, no dejamos de serlo al salir del medio de comunicación, por lo cual "debemos" reservarnos ciertas opiniones, en vista que darlas mostraría que no tenemos objetividad.
Pero, entonces me pregunto: ¿acaso el ser periodista nos priva de nuestro derecho más elemental, como es la libertad de expresión?
El email me recordó unas líneas del documento del Módulo 1 del diplomado El Periodista Latinoamericano... que dice que "nada más falso hay que advertir que el periodismo es imparcial y objetivo".
En lo personal creo que los periodistas no podemos comunicar algo a nuestras audiencias si nos censuramos nosotros mismos. Es por ello que sostengo que debemos expresar nuestras ideas con libertad... y con prudencia, claro.

Sabes tengo 8 años como periodista, donde concidero, al haber pasado por varias "fuentes" que cada lugar tiene su censura, en mi estado (Chihuahua, Mexico) la opinion o la libre expresion, le ha causado la muerte a 14 compañeros periodistas de mi estado, como tu lo dices, creo que la mesura es importante, salvo existen reglas que no vemos que debemos de cuidarnos.
Los primeros 6 años y medio, los pase en la fuente deportiva, ahi los comentarios y opiniones del periodista pesan mas, era comun que los directivos y organizadores te hablaran para pedirte tu opinion, pero en la fuerte "policiaca" eso no se puede dar, se tiene que ser totalmente cuidadoso de las palabras, los adjetivos y los contextos.
Creo que ya me alargue en el comentario, jajajaja, como resumen: "Si" estoy de acuerdo con la libre expresion, cuidando por delante la integridad de la persona tanto, de la que se informa, como de quien informa.
A propósito de tu blog, no hay que olvidar que en los hechos el, desde hace años. paradigma del cogobierno es otro: el político, el económico y nosotros, los periodistas insertos en el mediático.
Aun con el reconocimiento de que éstos obedecen a intereses oficialistas o bien a los de enfrente, ello no nos limita para que en la medida de lo posible, con esetacto fino de escritura crítica, podamos sembrar esa semilla de la conciencia ciudadana de que en lo individual se puede comenzar a cambiar ladecoración de nuestro entorno de vida.Con el cambio de actitud se puede cambiar a otros tantos que están apáticos.
Los periodistas somos ese instrumento sí para acotar el quehacer de los poderes político y económico, pero también para poner en perspectiva al núcleo social nuestrarealidad y animarla a hacer la parte que le corresponde por un mejor porvenir.
Felicidades por tu valiente reflexión sobre el ambiente que priva en el ejercicio profesional del periosismo, pero eso no debe ser motuvo para hipotecar la pluma,la conciencia libre que es la que al final del camino nos da identidad, sigamos hablando de frente, sin censura ni autocensura. Saludos.
Es lamentable que, por expresar tus opiniones a través de una red social, pierdas tu trabajo.
Somos profesionales e independientemente de nuestro trabajo, también hay opiniones que en ocasiones no concuerdan con las de otros (y gracias a Dios que es así)....pero, en la profesión periodística (lo sabíamos desde que entramos a la carrera), se debe mantener la independencia y la objetividad.
Saludos
Sergio:
Estoy de acuerdo. Cada cabeza, cada persona es un mundo y, por tanto, sus intereses son distintos.Aún más de quienes tienen elpoder de incidir el destino de la sociedad. Ahí es en donde nos toca a nosotros como periodistas ser la vitrina en la que expongamos el quehacer de lo público, de todos aquello que como colectividades nos afecta, para bien o para mal. Es correspondido el saludo.
Buenos días,
Creo que al momento de escribir un reportaje, o algún producto en nuestro ttrabajo debemos abstenernos de dar nuestras opiniones. en cambio, podemos referirnos a la mayoría de fuentes que sean necesarias y de hacer una investigación a propfundidad con el fin de que el lector se formule su propia opinión.
No obstante, el caso que expone Giselle, sobre una opinión en twitter, me parece injusto, pues en ese tipo de espacios los periodistas somos personas, tenemos libertad de expresión y no estamos obligados a seguir ciertos parámetros de imparcialidad. Por lo tanto creo que la condena fue injusta.
Un saludo y los invito a pasar por mi blog:
www.atinachile.cl/blog/julianadelaurel
Juliana:
Considero parcialmente en tus apreciaciones sobre los diferentes generos periodísticos. Sin embargo, el reportaje es en el cual converrgen todos los demás, incluso el juicio crítico, lomás cercano al ideal de objetividad, que bien sabemos no existe. Ahora bien, respecto de los blogs y twitter bien has expresado que son espaciosde reflexión libre.
Por supuesto que te tomo la palabra, visitaré tu blog y leeré con atención su contendo. Saludos.
Creo que la discusión no ronda en torno a si el periodista puede o no opinar, sino al periodismo como un negocio.
En este caso en particular, el hecho de que un periodista de su opinión es intrascendente. Lo realmente importante (desde el punto de vista de la CNN) es cuidar su multimillonario negocio de la información y la producción de contenidos.
Porque más allá del fondo, en este caso impera la forma. Más exactamente lo que en EE.UU. llaman "political correctness" (lo políticamente correcto). Porque la sociedad estadounidense es una basada en las formas: antes era válido y socialmente admirable pertenecer al Ku Klux Klan y matar a los malditos negros, pero todo se fue a la basura cuando llegaron los hippies con sus teorías de los Derechos Civiles.
Y eso es aún más importante para una empresa periodística, porque lo políticamente correcto es lo que te da credibilidad (porque te pone en sintonía con los televidentes; ergo, te da rating, lo cual se traduce en dinero.
A Octavia Nasr no la despidieron por su admiración a un jeque extremista libanés (que, a la hora de la verdad, a nadie le importa. Es como los periodistas mexicanos que viven en zonas de influencia de carteles: los admiras o te mueres), no la despidieron por eso, sino porque su comentario podía restarle dinero (credibilidad, que es lo mismo) a la cadena.
Porque el periodismo hoy en día no es un medio para informar o para formar ciudadanos: es para formar opinión. Para crear audiencias. Para crear y mantener el rating. Para atraer publicidad. Para hacer dinero.
O si no, ¿por qué magnates como Rupert Murdoch, Ted Turner o Carlos Slim están invirtiendo en ellos? ¿Para cambiar el mundo?
Y el papel de los periodistas, según esta lógica, es producir. Y no arriesgar la credibilidad (y la prosperidad de la compañía). Triste, pero cierto... Claro, tocará volver a la época de novelas como "Casa de campo" para cambiar al mundo desde esta orilla.
DAVID.
Viendo sus comentarios y cosas que he visto en mi país puedo determinar que: lo que dice David es muy cierto, pero la esencia del problema radica cuando tus opiniones no son compartidas por el medio. Estoy segura, por ejemplo, que si yo pusiera en Twitter o Facebook "Viva Daniel Ortega", y la gente del medio en que trabajo se diera cuenta, el Jefe de Redacción me terminaría citando en su oficina. Sin embargo, si escribo pensamientos criticando las políticas del gobierno de Ortega (como lo he hecho) , no hay problemas, y eso se da porque va en la línea de lo que piensa el medio. Lamentable, pero cierto.
Que triste, no es la primera vez que escucho ese tipo de cosas. Es lamentable que como seres humanos se nos mutile la posibilidad de tomar partido y opinar sobre algo. Por su puesto, creo que eso no debe interferir en la objetividad de nuestro trabajo. pero si hay que dejar claro que somos personas con opinión propia.
He escuchado que esto de las Redes Sociales, ha traido problemas a periodista en diversos medios de comunicación, incluso que hay salas de redacción donde hay manuales del manejo que se le debe dar a estos recursos por parte de los comunicadores.
Es una lástima que se nos impida expresar nuestro punto de vista y peor que podamos pereder el trabajo por ello.